En la primera sesión con Carlos Valcárcel tratamos algunas cuestiones relacionas con la clase de lengua extranjera. En concreto, hablamos sobre cómo podríamos plantear las distintas actividades en el aula, así como qué se debería tener en cuenta durante su planificación.
Cualquier actividad que propongamos al alumnado debería ir acompañada de un ejemplo, de manera que los estudiantes dispongan de un modelo en el que basarse. Como vimos a lo largo de las sesiones con Luz y Ana, una buena idea para comenzar una clase de lengua extranjera es llevar a cabo una actividad tipo warm-up, donde siempre podemos romper el hielo facilitando un primer ejemplo.
Cualquier actividad que propongamos al alumnado debería ir acompañada de un ejemplo, de manera que los estudiantes dispongan de un modelo en el que basarse. Como vimos a lo largo de las sesiones con Luz y Ana, una buena idea para comenzar una clase de lengua extranjera es llevar a cabo una actividad tipo warm-up, donde siempre podemos romper el hielo facilitando un primer ejemplo.
Asimismo, cuando nos encontramos ante un grupo heterogéneo de alumnos, es imprescindible conocer qué contacto tienen con la lengua que vamos a trabajar; para algunos puede que la lengua extranjera en cuestión sea el idioma que hablan sus abuelos en casa o incluso el que aprendieron en su ciudad natal. Por ello, debemos tener claras y recordar las diferencias entre los siguientes conceptos: lengua inicial, lengua segunda y lengua extranjera.
La lengua inicial es la primera lengua a la que estamos expuestos y se adquiere antes de la etapa escolar de forma inconsciente. Puede darse el caso de que un alumno tenga dos lenguas iniciales. La lengua segunda, al contrario, se aprende después de la lengua inicial. Puede adquirirse en casa, en el colegio como lengua de enseñanza o en la calle como lengua vehicular. También es posible que coexistan dos segundas lenguas. Por último, la lengua extranjera es aquella que se adquiere de manera consciente en un contexto formal, por ejemplo en la escuela, una academia de idiomas... Una persona puede aprender y hablar distintas lenguas extranjeras.
En clase también comentamos las diferencias entre lengua habitual, lengua de trabajo, lengua franca o vehicular. La primera se refiere a aquella lengua que habla una persona en la mayoría de los contextos comunicativos. La segunda, en cambio, puede ser el medio de comunicación de una empresa multinacional. Y por último, lengua franca es aquella que usamos como medio de comunicación entre hablantes de distintos lugares.
Me gustaría terminar esta entrada haciendo hincapié en la importancia de trabajar con nuestro alumnado la motivación intrínseca y extrínseca, dado que, sin motivación, nuestros estudiantes no se sentirán cómodos en clase. También debemos ser conscientes de que existe un gran número de alumnos cautivos en la enseñanza de lenguas extranjeras durante mucho tiempo (3 a 16 años), razón de más para animarles día tras día y hacerles ver las ventajas de aprender un nuevo idioma de cara a su futuro personal y/o profesional.


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